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UGT insta al Gobierno a una reforma profunda de las Políticas Activas de Empleo

El sindicato considera que el desempleado debe estar en el centro de las políticas de empleo.

170619 politicas activas empleo desempleo ugtPrimero fue la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIREF) y ahora la Comisión Europea. Es necesario cambiar las Políticas Activas de Empleo de nuestro país porque no funcionan. Una denuncia que viene realizando el sindicato desde hace tiempo y que se resume en que es necesario situar al desempleado en el centro de las políticas de empleo.

Aunque el tercer informe de Evaluación del gasto público de 2018 elaborado por la AIReF es limitado y parcial, UGT constata en un informe que hay coincidencias con sus planteamientos críticos sobre la forma en la que se diseñan, plantean y ejecutan las PAE en España, que no mejoran las oportunidades de empleo de los parados. Presentan grandes deficiencias con respecto a otros países donde son mucho más eficaces.

Las coincidencias son muchas, pero las más importantes son.

1.- Las PAE no están regidas ni enfocadas por el principio general de que el centro de las mismas son las necesidades de los desempleados y las demandas del mercado de trabajo.
UGT ha reiterado a los sucesivos gobiernos que convierta en obligatoria (y no opcional para los Servicios de Empleo de las CCAA, como ocurre actualmente) la aplicación de los Protocolos de la Cartera Común de Servicios (estos protocolos son contenidos de actuación de los Servicios Públicos de Empleo ante los desempleados)

Los Protocolos deberían tener un mayor rango normativo (hoy son una simple guía técnica) y ser financiados por los presupuestos del SEPE, al menos, en los aspectos fundamentales, lo que exige una reorientación completa del gasto, reduciendo en bonificaciones y en programas caros y/o ineficaces y aumentando en la realización de acciones básicas para los desempleados.

2.- Los desempleados no reciben las acciones básicas (que deberían ser obligatorias en todos los casos) que les permitan volver al empleo.
No reciben un verdadero diagnóstico de sus necesidades y posibilidades, no reciben un itinerario personalizado de inserción, ni la tutoría, durante todo el proceso de preparación y posterior búsqueda de empleo.

Para UGT es relevante la mejora de los sistemas tecnológicos y de información (perfilado, seguimiento y evaluación), pero junto a ello está la necesidad de ofrecer a las personas en desempleo servicios personalizados de orientación a través del acompañamiento de personal de orientación. Como señala la AIREF, sólo un tercio de los demandantes de empleo en paro recibieron servicios de políticas activas entre 2012 y 2017. Es prioritario, por tanto, implementar de forma vinculante la Cartera Común de Servicios, según los protocolos consensuados por el propio SEPE y los SPE de las CCAA.

3.- La falta de identificación de las necesidades de los desempleados y de las demandas de trabajo de las empresas hace que los programas de empleo y de formación se elaboren “a ciegas” y por eso son ineficaces.
Si bien los resultados publicados en el informe de la AIREF que aseguran que el PREPARA desincentiva a incorporarse a un empleo durante el tiempo que se recibe la ayuda (de 400 euros), carece de sentido entre un colectivo de desempleados, calificados de larga duración, sin derecho a recibir otra prestación, y habiendo agotado la posibilidad de obtener otras prestaciones. Es, por tanto, necesario tomar las conclusiones halladas con cautela, ya que podría distorsionar posibles buenas prácticas similares.

4.- El elevado paro de larga duración, el bajo nivel de intermediación y colocación (público y privado), y la desafección y desinterés de desempleados y empresas son evidencia y consecuencia de que las PAE, tal y como están planteadas, no funcionan.

5.- El elevadísimo gasto en subvenciones a la contratación es ineficiente y supone un alto coste de oportunidad frente a PAE mucho más necesarias y eficaces.
La falta de eficacia de las ayudas a la contratación ha sido evidenciada por múltiples estudios. Incluso algunos trabajos han identificado efectos perversos, como el acortamiento de la duración de los contratos indefinidos (crear inestabilidad cuando se persigue lo contrario), por efecto de las mismas.

Su puesta en cuestión, reducción y reorientación de los recursos hacia otras PAE debe ser, por fin, una tarea urgente y prioritaria.

6.- Hay que incorporar la evaluación como práctica habitual y diseñar una estrategia que involucre a los agentes locales
Otra exigencia permanente de UGT. Durante los últimos años, la supuesta evaluación de las PAE se convirtió en objeto de propaganda política, repitiendo una y otra vez la importancia de una evaluación que era inexistente.

No habrá evaluación real si los actores externos a las Administraciones Públicas, particularmente las organizaciones sindicales y empresariales, no formamos parte ineludible del sistema de evaluación y si ésta no da el paso definitivo de ser una evaluación burocrático-administrativa de cada actuación y de la capacidad de gasto, a convertirse en un análisis de los resultados reales en materia de empleo y de mejora de la empleabilidad y oportunidades de las personas desempleadas.

7.- Hay que reforzar la gobernanza del sistema de las PAE para garantizar el uso eficaz de los recursos invertidos. Para conseguir esos resultados se necesita el reforzamiento de los órganos de gobierno del Sistema:
     * Las competencias de los órganos de gestión del Sistema Nacional de Empleo han de ser más efectivas.
    * La presencia de las Administraciones (Estatal y Autonómica) debería estar más equilibrada con la participación de los Interlocutores Sociales.
     * El papel, la vida y la actuación de los órganos de gestión del Sistema debería ser menos formal y más permanente y real.

8.- Hay que aumentar los recursos destinadas a las PAE
Los entre 6.100 y 6.500 millones de euros que calcula la AIREF son, obviamente, mucho dinero. Pero hay que ser conscientes de que cualquier comparación con los recursos invertidos por los países de nuestro alrededor, en relación con las tasas de desempleo de cada uno, pone en evidencia que estamos en los últimos lugares de la tabla.

La eficacia está relacionada también con la suficiencia: no se podrán alcanzar los resultados esperados si no se ponen todos los medios adecuados.

En el informe de la AIREF queda reflejado que el número medio de usuarios por empleado de oficinas de empleo es de 562, lo que muestra la lejanía de nuestro sistema nacional de empleo (en especial en algunas regiones españolas) de los ejemplos de buenas prácticas internacionales. En este sentido, es fundamental modificar los criterios de distribución de fondos en Conferencia Sectorial, introduciendo como variable a tener en cuenta, de forma prioritaria, el número de demandantes de empleo y sus características.