Imprimir

UGT advierte que la recuperación se asienta en empleo temporal y precario

La prioridad ahora debe ser mejorar la calidad del empleo y subir el SMI

020719 paroEn los datos de paro registrado del mes de julio, publicados hoy por el Servicio Público de Empleo, se observa por quinto mes consecutivo un descenso del número de personas en desempleo (-197.841 personas menos que en junio). La reactivación de la economía, motivada en gran parte por la estacionalidad turística, prorroga la senda positiva respecto a las cifras de empleo, beneficiando especialmente a jóvenes.

A finales de julio, 3.416.498 personas se encontraban registradas como paradas, lo que supone un descenso del 5,47% respecto a junio, reflejando la mayor caída de la serie histórica. Además, cabe señalar que el volumen de parados sigue manteniéndose por debajo del que había hace un año (356.536 personas menos, un 9,4%).

Por su parte, la afiliación a la Seguridad Social mantiene la misma dirección, aunque con un crecimiento menor. En el mes de julio ha aumentado en 91.451 personas, mientras que este dato desestacionalizado muestra 133.049 personas más. La variación en términos anuales se traduce en un incremento de 806.174 personas afiliadas respecto al mismo período del año pasado, lo cual supone un 4,3% más. En este sentido, cabe destacar la recuperación intensa del sector servicios, registrándose hasta 69.000 afiliados respecto al mes anterior en actividades como la hostelería.

Por otro lado, a finales de julio de 2021 aún permanecían 331.486 personas protegidas por un ERTE, el nivel más bajo desde el inicio de la pandemia. Esto supone además 56.719 personas menos que a fin de junio. La senda de crecimiento seguirá impulsando un descenso paulatino de esta cifra, aunque los ERTE deberán mantenerse hasta lograr una recuperación económica plena y estable, sosteniendo el empleo en aquellas empresas que aún no hayan podido recuperar su actividad normal.

El número de beneficiarios de prestaciones en junio fue de 1.957.244, lo que supone un descenso del 50,8% respecto al mismo mes de 2020. Al igual que los meses anteriores, la causa de la intensa reducción se encuentra en el notable incremento de los ERTE experimentado hace un año, de forma que en junio de 2020 aún se mantenía un nivel alto de personas protegidas por este mecanismo, elevando así el número de total de beneficiarios.

La contratación en julio ha aumentado un 2,24% mensual y un 19,6% anual. En el primer caso se explica principalmente por la temporada alta de turismo, que se concentra especialmente en los meses de verano; mientras que, en el segundo, se debe a la notable recuperación, toda vez que julio de 2020, a pesar de restablecer los niveles de movilidad, mostraba todavía una actividad económica ralentizada y sujeta a una enorme incertidumbre.

El porcentaje de contratos indefinidos sobre el total de contratos que se registraron en julio se situó en un 9%. No obstante, dentro del número total de contratos, se firmaron a tiempo completo un 64% de ellos y, por el contrario, un 36% lo fueron a tiempo parcial. En términos generales, menos de 6 de cada 100 contratos que se registraron son indefinidos a tiempo completo. Además, los contratos bajo la modalidad de obra y servicio y eventuales por circunstancias de producción abarcaron el 83% del total de la contratación.

En definitiva, los datos de julio mantienen la senda favorable de la recuperación del empleo, en sintonía con un contexto sanitario favorable. No obstante, aún queda camino por recorrer para lograr un control pleno del virus, condición sine qua non para avanzar hacia una recuperación económica firme y estable.

A su vez, los datos están directamente determinados por el efecto estacional del turismo, por lo que habrá que observar su evolución durante los próximos meses. En todo caso, desde UGT queremos advertir que para lograr una recuperación que beneficie al conjunto de la sociedad, y en especial a aquellos colectivos más vulnerables, no solo es necesario restablecer los niveles de empleo anteriores a la pandemia, sino lograr también que este se sustente bajo condiciones laborales dignas y de calidad.

Por ello, derogar la reforma laboral de 2012 y continuar la senda de crecimiento del SMI siguen siendo dos ejes absolutamente prioritarios para transitar hacia un modelo laboral más justo y equilibrado con los trabajadores y trabajadoras. De lo contrario, la salida a la crisis corre el riesgo de volver a sustentarse bajo un incremento de los niveles de precariedad laboral, ampliando de nuevo la brecha de la desigualdad en nuestro país. De igual manera, el sindicato reclama la necesidad de reforzar la efectividad de las políticas activas de empleo, lo cual exige también una mayor dotación de recursos de los Servicios Públicos de Empleo, toda vez que a finales de 2022 registrarán una pérdida de aproximadamente 1.000 efectivos.

Por su parte, los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia deben servir para reforzar este proceso, corrigiendo los desequilibrios estructurales que padece la economía española y asegurando que la transición ecológica y digital se guíe por parámetros de justicia social. Desde UGT estaremos vigilantes para asegurar un buen uso de los mismos y dar paso a un modelo económico y laboral más justo.

Por último, todos estos cambios deben venir acompañados de una reforma fiscal ambiciosa, guiada por criterios de progresividad y equidad. Este elemento es esencial para asegurar la suficiencia del sistema y afrontar con garantías los grandes retos que tenemos por delante.